Friday, May 30, 2014

Dominicana ciega, ejemplo de vida
Los seres humanos no tenemos imposibles que no podamos vencer.

Luz Sautner tiene dos profesiones, trabaja con un grupo de madres con niños autistas y cría dos hijas: nada extraodinario realmente, hoy muchas mujeres trabajan orgullosamente, salvo que ella es técnicamente ciega.
Los ojos apenas se le ven a través de las gruesas lunas de sus espejuelos y parece que siempre mirara cerrando las ventanas de sus ojos.
Solamente veo el diez por ciento de lo que puede mirar una persona normal, soy una personal legalmente discapacitada. legalmente ciega“ dice Luz.
Ella sale a sus quehaceres en transporte público, manejar le está prohibido, pero frente a ti puede verte, reconocerte, camina sin problemas, ayudada con su precaria visión y un sexto sentido que no la abandona ni siquiera cuando duerme.
Sus mayores problemas son a la hora de leer, escribir y mirar a la distancia. Lee con ayuda de tecnología para personas de visión limitada.
Originaria de Santo Domingo, capital de República Dominicana, nació hace 52 años con estas limitaciones visuales, pero, dueña de una fuerza interior inconmovible, le hace frente a cualquier circunstancia que la vida le pone al frente.
"Yo soy de las que creo que los seres humanos no tenemos imposibles que no podamos vencer. Los desafios son retos, el que se dismunye ante los desafios debe pensar que algo necesita cambiar en su vida. Los humanos nacemos para vivir y vivir es arriesgar, sobresalir, triunfar," añade Luz.
Ser relativamente ciega no fue obstáculo para graduarse, en el año 1981,en Ciencias Económicas por la Universidad Autónoma de Santo Domingo y, una vez en Estados Unidos, salir caminando por la puerta de Essex County Community College, con su diploma de Trabajadora Social o Social Worker bajo el brazo.
Actualmente reside en la ciudad de Sedar Grove, en el condado de Essex, y trabaja en Passaic como especialista bilingue de recursos para la familia de SPAN (Statewide Parent Advocay Network).
"Básicamente trabajo con padres de familia de la ciudad de Passaic, tenemos numerosas madres que tienen niños autistas y nosotros le ayudamos a navegar en el sistema (educativo y de salud) por el programa E-3 de SPAN para niños con necesidades médicas," anota Luz.
Se preocupa porque las personas, tengan documentos migratorios legales o no, reciban los beneficios que la sociedad está supuesta a brindar, ya sea eduación, salud, esparcimiento, que el estado prespuesta para estos fines.


Ha cumplido 25 años de vivir en Estados Unidos, aún extraña el sol, la playa, la conversación con los vecinos o el mangú de República Dominicana, pero cree que no ha sido una mala elección, al fin y al cabo dice que su sueño americano lo vive todos los días.
http://reportehispano.com/news/2014/may/30/ciega-pero-exitosa-un-ejemplo-de-vida/


Saturday, September 08, 2012

Medrano:.Una mirada al Perú de arriba y de abajo





Esa tarde llegó Oscar Medrano a Chimbote, acompañado de Gastón Agurto, redactor principal de Caretas, para reportar un curiosísimo evento que abriría las puertas del Centro Federado de Periodistas local a los sacerdotes que habían sacado los pies del plato y llevarían a sus esposas e hijos al llamado "Ier Congreso Nacional de Curas Casados" .
Oscar Medrano, en el Instituto Cervantes de Nueva York.
Corría junio de 1983 y ese día las fábricas de harina de pescado habían detenido sus usinas.
Medrano llegaba con un cargamento impresionante a cuestas: tres cámaras fotográficas, películas en color, blanco y negro y diapositivas y -eso me parecía- medio centenar de lentes, con mas kilos de peso que hoy, que  le hacían inclinar el cuerpo ligeramente al  costado.

Era la primera vez que  alternaba con un fotógrafo "de verdad" y decidí pedirle consejo.
En mis manos tenía mi segunda cámara fotográfica, una Ricoh, totalmente manual, con una lente normal, de 50mm, de gran luminosidad, que había comprado de segunda mano.
La primera fue una Halina Roy, de mala calidad, comprada 15 años atrás a unos vendedores ambulantes y todavía me sorprendo que aquellas fotos hayan resistido el paso del tiempo.
Se la  enseñé  a Oscar Medrano, cuya profesión inició  en el cuarto obscuro de los periódicos 
peruanos como nos comentó a los colegas durante la presentación de la exposición de homenaje a sus 50 años de trabajo profesional en el Instituto Cervantes de Nueva York, y recibí mi primera clase de fotografía práctica.
Insertó una película de blanco y negro, de 400 asa, y me puso los controles de mando en una determinada posición. Empieza allí, me dijo. Y empecé, pero sobre todo empecé  a mirar con detenimiento sus fotos que aparecían en la revista Caretas cada semana.

El arte fotográfico de Oscar Medrano, premio mundial de fotografia del año 1974  por la  agencia UPI, está,  que duda cabe, a la altura de los fotógrafos de las grandes agencias del mundo. Tienen la cualidad de la originalidad, el arrojo, la precisión técnica  y la frescura de un buen ceviche.
Una de las pocas veces que lo he visto trabajar me sorprendió verlo entrar al escenario y mientras el enjambre de fotógrafos seguía al personaje X, el tomaba una ubicación inusual. Y esperaba, esperaba, hasta que el personaje X aparecía justo en el lugar que esperaba para que la composición, la luz y el disparo den vida a la fotografía crucial que ilustrará la nota.
Años más tarde, explicó en una entrevista que aquella casualidad era en realidad un trabajo 
cuidadosamente planificado: visitaba el lugar del acontecimiento anteladamente, uno o dos días antes, y estudiaba la posible ruta del personaje o del evento, probaba la luz, ensayaba encuadres, igual que los pintores hacen un 'estudio" para un cuadro.

Todo aquel que ha hecho reporterismo gráfico ha tenido un trato con esa deidad fatal que es la muerte, uno de los grandes temas del periodismo y de la vida.
Más a Medrano ese tema lo persigue. Cómo olvidar sus instantáneas de las de corridas de 
toros, en la Plaza de Acho, que reflejaban la lucha bravía entre Manolete, Dominguín o Manzanares y la nobleza de las bestías de 300 o 400 kilos, que su  lente captaba. 
Allí la muerte acechaba, acecha, a cara pelada. Enfrentando  la fuerza monumental del novillo, en toda su intensidad muscular, al  torero que finamente, con capa y espada,lo burlaba. Ambos, mirándose a los ojos, miden  sus talentos. Click. Para ambos, el toro y el torero, el lente de Medrano tenía el mismo respeto. La misma humanidad.
El instante crucial no se dejaba esperar: el toro amenazador parado en sus patas traseras recibe la estocada mortal, abiertas las fauces esperando la moneda para Caronte. Click. 

El público no terminaba de  abandonar los tendidos y el deber llamaba nuevamente a Medrano. Tomaba el avión a Ayacucho, al otro Perú, pasando a retratar con igual intensidad, y mayor riesgo, los atentados y tropelías contra los Derechos Humanos de los comuneros olvidados que nunca pisarían La Plaza de Acho. 
En esas fotografías, los comuneros vuelven a emitir los mismos lastimeros gritos que los personajes de Ciro Alegría en "El Mundo es Ancho y Ajeno", los mismos quejidos milenarios.
Ese retrato del Perú, en su complejidad, en sus abismos sociales, en sus alegrías y sus tristezas, ese trato no solicitado con la muerte ha tenido que dejar una huella honda en Medrano.
 Pero, no. Pese a todo lo visto y vivído en 50 años de trabajo periodístico, mantiene en la mirada un talante sereno, una paz sin rendiciones (fin).


Friday, December 25, 2009

Infelicidad neoyorquina, felicidad neoyorquina

A veces los números sirven para hacer sumas equivocadas o lecturas equivocadas. Una de ellas recibe el nombre de Índice de la Felicidad y presume haber descubierto, luego de juntar cifras y estadísticas de aquí y de allá. que los neoyorquinos, más precisamente los habitantes del estado de Nueva York, junto a los vecinos de Nueva Jersey y Connecticut, son los más infelices de los Estados Unidos.

Lo que han hecho Stephen Wu, del Hamilton College de Nueva York, y Andrew Oswald, de la Universidad de Warwick, parece un chiste negro de un noche de copas que lo han mandado a envolver como regalo de navidad para nosotros.

Es posible que Andrew Oswald no esté equivocado al pensar que las personas se mudan a Nueva York, desde el interior de los Estados Unidos como desde otros países, “porque piensan que van a un lugar maravilloso y se encuentran con los altos precios de las rentas, etc, etc,”

Más olvida que quienes migran a la Gran Ciudad ya saben lo que se van a encontrar, lo que tienen que soportar, y la medida de su realización la va a dar el grado de empeño, astucia, entrega, habilidad e inteligencia que le pongan a sus objetivos. Si, objetivos, dejen descansar un poco a la palabra sueños que de tanto uso la moneda se desgasta.

Hablar de felicidad a estos inmigrantes suena vano: están en carrera por construirse un futuro: la medida de sus logros la determinan ellos mismos. La fuerza interior, el fuego inmigrante, que encuentran en Dios, en la familia o en ellos mismos, es la llama que los mantiene en pie.

Hay varias organizaciones que se dedican, en el mundo, al ocioso afán medir lo inmensurable: la felicidad humana. Una de ellas, Happy Planet, arrojó hace poco resultados, a escala mundial, de dudosa índole.

Que los cubanos que viven en Cuba con carestías bíblicas son más felices que los peruanos, que los haitianos que pasan mil y una penurias diarias son mas felices que los estadounidenses.

A su vez los haitianos son, para vergüenza de Europa , más felices que los suizos y los suecos, capitanes del Estado de Bienestar, orgullo del Viejo Mundo.


Si son dudosos los resultados de estos esfuerzos de gabinete, ninguno de estos estudios es un resultado de preguntas directas al hombre al pie de la calle- los propósitos iniciales son loables: todos incluyen el factor medio ambiental y la esperanza de vida como variables, entre otras, para elaborar sus pronósticos.

Es como decir que no han dado en el clavo pero han usado un buen martillo, porque la felicidad no es la misma para el que vive en las garras de una dictadura que para el que vive la angustia de la hipoteca vencida. Tampoco es la misma para el que literalmente vive bajo el puente que para quien disfrutando la fama y la riqueza del éxito está atrapado en la adicción al sexo o al juego.

En consecuencia me repito: hasta los más lucidos tienen distintas respuestas. Pregúntele a Fernando Savater que es la felicidad y él responderá: es aquello que brilla donde yo no estoy. Pregúntale a Kant sobre la felicidad y te responderá que lo importante no es la felicidad sino es ser digno de la felicidad. San Agustín decía que la felicidad es el gozo de la verdad, pues quien goza de la verdad goza de Dios. (Foto: Gery Vereau)












Wednesday, May 27, 2009

Times Square, entre la timidez y los automotores

Por: Gery Vereau

Una lluvia intermitente no pudo desalojar, el martes último, a los neoyorquinos que disfrutaban, en sillas multicolores desplegadas en medio de la calle para que se sienten a disfrutar el día y la vista, de esa especie de territorio liberado que la ciudad de Nueva York ha abierto para los neoyorquinos en Times Square.

Un guarda de Times Square Alliance nos explica que el experimento -algo tímido en  nuestra opinión- despeja de vehículos la avenida Broadway a lo largo de la 32 y la 57 calles y deja las calles transversales para que los automotores, taxis en su mayoría, se comuniquen con las avenidas de Manhattan.

Times Square, como todos sabemos, se alimenta de dos avenidas: la Broadway, que ha sido parcialmente cerrada, y la Séptima avenida, que la iniciativa municipal deja libre para los vehículos que las transitan.

Mientras nos dan una breve explicación, un mar humano de todas las razas distrae la vista de los escaparates, tiendas y grandes paneles y luminosos paneles de anuncios de Times Square para observar a aquellos ciudadanos que, desafiando la lluvia con sus paraguas, están sentados disfrutando del ver y ser vistos en la famosa vía.

Es que todo aquel que camina por Times Square esta preparado para ver una novedad, una extravagancia, un nuevo atractivo.

Pero es más que ello. Finalmente comienza a cobrar sentido el gran empeño de los urbanistas, aquellos que creen que la ciudad debe ser organizada para el disfrute de sus habitantes y entregarles a ellos cada vez mas espacio en sus  calles y menos a sus vehículos.

Lo que no quiere decir que Nueva York se regatea a sus habitantes, nada de eso. Un solo ejemplo, a la misma hora, a pocas cuadras de allí, en el parque Bryant, un grupo de jóvenes concertistas de Youth Band for United Nations, pese a la lluvia, interpretaban una suite de antiguas danzas americanas bajo la batuta de John Yoons.

Solo que Nueva York, como  toda gran ciudad, vive a ritmo acelerado y las maquinas automotrices forman parte de ello.

Una critica  monumental al ritmo de las ciudades, y a Nueva York en particular, que someten  a sus ciudadanos al movimiento acelerado de la vida moderna fue la instalación artística que dieron en llamar  The Gates (Las Puertas) y que se instalo en febrero del 2005 en el Parque Central de Nueva York.

The Gates, ¿lo recuerdan?, con sus metafóricas puertas naranjas desplegadas en pasajes y senderos del Parque Central para que los neoyorquinos al circular a través de sus puertas disfruten del caminar y la tranquilidad como en las ciudades de antes, parece ser el referente inmediato para  lo que hoy se hace en Times Square.

Se diría que el arte es una premonición a  futuro, una forma de crítica social y que toda critica es la materia prima del progreso y del desarrollo.

Yo quisiera mantener los pies en lo inmediato. La iniciativa es sumamente positiva y no solo debería durar los seis meses programados sino que debería ampliarse a la Séptima avenida y, algún día, extenderse a la mismísima Quinta avenida, porque de esa manera los neoyorquinos, y los nuevos neoyorquinos que vendrán, disfrutaran mucho mejor de la ciudad moderna por antonomasia.

Las ciudades  se hicieron para  los ciudadanos no para los automóviles.  

Wednesday, January 07, 2009

!Welcome To The Empire State!

por: Gery Vereau

Es hoy, luego de la desaparición de las torres gemelas, el edificio más grande de Nueva York. Hay más grandes en otras partes, desde luego, cómo El Sears de Chicago. 

Pero el Empire State conserva su fama sólida, a prueba de cualquier diatriba. Aún en las épocas de crisis o de bonanza mantiene incólume su prestigio.

Soy poco propicio a visitar edificios. No subí a las torres gemelas, tampoco he subido a la Estatua de la Libertad, prefiero visitar la casa donde vivió Edgar Alan Poe en Nueva York, o las cataratas minimalistas del Green Acre Park de la calle 52 y la segunda avenida en Manhattan o, claro, el parque Central de Nueva York o, a cuál mejor, pasear por la Quinta Avenida y sus mares de gente y escaparates o como no, Ellis Island.

En cambio, el Empire State me ha seducido. Una mañana de estas frías, casi heladas, de los últimos días del 2008, me tocó visitarlo mientras afuera, poniéndole buena cara al frío, unas 200 personas esperaban turno para subir al observatorio y adentro otras se retrataban en el lobby del edifico ante dos sólidos y altísimos árboles de navidad. Entré por una de las puertas laterales y uno de los guardias con uniforme grandilocuente me indicó que para ir al piso 51 debía seguir derecho, luego presentar mi Social Security a una de las personas que esperaba en uno de los pasos camino al ascensor y someterme al detector de metales.

Me recibió un afroamericano, también uniformado, ya camino a ser anciano y me forzó a recordar que Dustin Hoffman había dicho, en Europa, que allá hay mucha más consideración con el envejecer y con el anciano que en Estados Unidos. Cierto, pero aquí la vida laboral de las personas se extiende más, casi hasta el límite del vigor. 

Es que aparte de la edad reglamentaria para jubilarse aquí buscan otros trabajos o quehaceres, cómo los dos adultos mayores -anciano es casi una mala palabra aquí-  representantes de Weehaken Citizens for Peace, que un día antes, en la orilla del rido Hudson que corresponde a Nueva Jersey, portaban carteles con !Out Now! y !Honk for Peace!

Y el uniformado afroamericano apenas me vio me dijo !Welcome to The Empire State! con una sonrisa iluminándole el rostro que me conmovió hasta los cimientos del espíritu.

Huelga decir que soy lo que se llama un tipo que, exteriormente, se conmueve poco. Mejor dicho soy de los que se rien más para sí mismo que para el resto, lloró sólo para mí, canto para las cuatro paredes de mi vivienda, sin testigos y, además, bailo poco.

Pero el  !Wellcome to  The Empire State! estaba dicho no como una frase convencional del buenos días - tengo 45 años y ya sé distinguir-  que uno dice a todos y a ninguno cuando entra a una oficina y los que quieren contestar lo hacen con una sonrisa de circunstancias, cómo me ocurrió luego en la recepción del piso 51, con dos jóvenes amabilísimas. 

Esta era una frase dicha desde el fondo del corazón. Sentí como cuando uno lee algo que está escrito con pasión. Como quería Nietzsche cuando  decía que sólo amaba aquello que alguien escribe con su sangre, que es escribir con el alma: Escribe tu con tu sangre y verás que la sangre es espíritu (Así Habló Zarathustra). O como cuando alguien encuentra una pintura que le conmueve porque ha sido pintada desde las entrañas. Cómo cuando Vincent Van Goh le dijo a Paul Gaughin: Maestro enséñeme a pintar como usted, usted pinta con el falo.

Me retiraba sin verle una vez más el rostro al anciano afroamericano. Más al registrar mi maletín  encontré que me había olvidado el caparazón del flash, el socorrido bounce, de la cámara fotográfica, en la oficina del contador Jeffrey Segall a quien le fui a tomar unas fotos para el anuncio de un periódico. 

Tomé el camino de regreso y nuevamente tuve que pasar por el registro de los rayos x, allí me volví a encontrar con el anciano afroamericano quien me dijo, sereno y sin la cara de sospecha que le ponen a uno en otros lados: -Tu acabas de subir. !Welcome to The Empire State!  

El !Welcome...! tenía la misma fuerza sísmica del primero.

Este es un hombre, pensé, que todas las mañanas al levantarse se dice a sí mismo !Trabajo en el Empire State!.

El mismo orgullo que se siente al decir !Vivo en New York!, ...pese a los Madoff.

Thursday, December 04, 2008

Del Español a las Urnas

por: Gery Vereau

No debería ya llamar la atención que Bill Richardson se dirigiera a la nación en inglés y en español, en Chicago, una vez propuesto como Secretario de Comercio por el presidente electo Barack Obama. Es una práctica que se está haciendo común en los Estados Unidos de Norteamérica.

Pocas horas más tarde los mismo hacían, en español e inglés, al otro extremo de los Estados Unidos, en la ciudad de Passaic, cuando el senador por Nueva Jersey, el cubano-americano Robert ¨Bob¨ Menendez, juramentaba a Alex Blanco, el primer dominicano electo cómo alcalde en la ciudad de Passaic. (ver la foto adjunta)

Por la misma razón el alcalde de Nueva York, Michel Bloomberg, ha decidido tomar clases particulares de español, desde hace un buen tiempo.

Pero ya los periódicos han gastado mucha tinta hablando de la fuerza del español en estas tierras. ¿En realidad el español avanza?, ¿No será que todo nada más que nueces haciendo ruído? ¿No será que són sólo eso:palabras que se pronuncian al viento?

Quien mejor ha hablado del asunto, a calzon quitado, es Eduardo Lago, director del Instituto Cervantes de Nueva York, en una columna que lleva el sugestivo título de ¨Seis tesis sobre el español en Estados Unidos¨ ( 28/11/ 2008. El País, España).

Lago no se queda corto. El español es una lengua materna a la vez que lengua extranjera. Desde 1848, cuando se firma el tratado Guadalupe-Hidalgo, millones de hispanohablantes se convierten en americanos.

También es un país bilingue y bicultural, como consecuencia de la reciente dispersión de la población latinoamericana por todo el territorio americano, fenómeno nuevo en la última década.

Luego sostiene que la confluencia simultánea de distintas comunidades latinoamericanas, que no renuncían a su identidad, da lugar a un nuevo hecho: descubrirse latinos en Estados Unidos (paradojas de la historia, el sueño de la identidad latinoamericana abrazado por Bolivar camina a hacerce realidad, a nivel cultural, en la América norteña)

En algún momento del siglo XXI Estados Unidos, será el país con mayor número de hispanohablantes, de acuerdo a las proyecciones demográficas, -y aquí viene la audacía de la visión de Eduardo Lago- y se producirá un desplazamiento del centro de gravedad no sólo del idioma español sino que será escenario de una cultura de signo pan hispánico y se afianzará como productor de cultura latina, con la singularidad que lo hará en inglés y español.

También observa que existe en los latinos con acceso a educación superior, sin desmedro del uso del inglés, un movimiento para preservar el uso del español y en consecuencia un orgullo de sus raíces latinas, claro indicio del español como territorio de afirmación y resistencia.

Y, finalmente, habla de la cristalización de un nuevo tipo de español,una nueva variedad linguistica del idioma, aunque se queda corto en la medida de éste porque escapa del español chicano del que habla Octavio Paz o del spanglish y pone como ejemplo y no modelo al español de CNN (la linguísta Martha Hildebrandt pergeñó un diccionario de un español ¨neutral¨ para el entendimiento general)

Pero también hay que señalar, digo yo, un hecho nuevo, manifestado cristalinamente en las elecciones últimas que eligieron al presidente Barack Obama: la irupción de la fuerza electoral latina en el escenario político norteamericano.

Para los más entusiastas es un volcán para otros, los minimizadores, apenas es un geiser que se apagará pronto. Para todos será, que duda cabe ya, una luz que se ha prendido y que ya no se apagará, sople como sople el viento.

Si bien es cierto que aún la gran mayoría latina no vota en las elecciones municipales, como si sucede en ciertas partes de Europa que los residentes no naturalizados participan con su voto eligiendo al vecino que gobernará su ciudad y sus ilusiones, no es menos cierto que su masiva presencia en las urnas, el 6 de noviembre último, le ha dado carta de ciudadanía política al español y su usuario: el latino.

Esto se manifiesta en la elección de Bill Richardson cómo Secretario de Comercio, más ¿acaso el actual Secretario de Comercio, Carlos M.Gutierrez, no habla español y es cubano de nacimiento?

La circunstancia es distinta. Obama quiere que las diversidades que conviven en Estados Unidos, él mismo es signo y señal de esa diversidad, se manifiesten en el gabinete y en el accionar de su administración. La mujer, el latino y el afroamericano -ya hablé de eso en una columna anterior- son manifestación de esa condición.

Y que Bill Richardson no tenga ninguna ligazón manifiesta con la maquinaria demócrata o con el stablihsment de Washington hace de él, muy por encima de su endoso decidido a la postulación del entonces candidato Barack Obama, un representante latino en el gabinete, que podrá, sopesando las circunstancias y el momento adecuado, empujar políticas favorables para la mayoría silenciosa de latinos que esperan por su lugar en la sociedad norteamericana. Cosa que, hay que decirlo sin miedo, también procuró, en su momento, Carlos Gutierrez.

La conclusión podria ser que, en efecto, hay avance del español y que es más lento lo que se llama en spanglish el ¨empoderamiento¨ de la comunidad latina.

Aún no hay suficientes jueces latinos, tampoco suficientes oficiales electos a nivel ciudad, el número de senadores estatales es bajo en comparación a la demografía latina al igual que congresistas faltan y apenas hay tres senadores latinos en el Capitolio.

Aún así, las cosas ya empezaron a cambiar.



Friday, November 21, 2008

Vargas Llosa y los libros malditos

por: Gery Vereau
Soy peruano, pero debo a Nueva York las pocas oportunidades que tuve de ver en persona a Mario Vargas LLosa. La mayoria de las veces en su ropaje literario -aún no sé si es posible hacer la disección- y muy pocas veces en su ropaje político.

Casi todos los artistas o escritores suelen decir que les gusta Nueva York porque aquí, a diferencia de sus países, disfrutan del tibio ropaje del anonimato. Con Mario Vargas LLosa es distinto, al menos en el mundo latino de Nueva York, porque voluntaria o involuntariamente la figura de ese señor elegante, alto, siempre de traje, que te mira fijamente cuando habla contigo o te firma un libro, es reconocido por latinos de todos los pelajes: sus admiradores y sus adversarios que lo leen y niegan que lo hacen pero que, como se dice en peruano, rajan de él en público.

La primera vez que lo vi, fue en el Centro de Graduados de la Universidad de Nueva York, donde presentaba su magnífica novela La Fiesta del Chivo. Me acerqué con una edición peruana, de aquellas ediciones rústicas que se lanzaron con un sello, a menor precio, para sacarle la vuelta a la piratería, y estampó su firma sin miramientos en el pobre libro que llevaba sobre sí los rigores de lecturas en trenes, buses, desayunos derramados y anotaciones inescrupulosas en su cuerpo. Meses más tarde me dí cuenta que pesaba una maldición sobre los libros de MVLL que llegaban a mis manos.

La segunda vez que lo ví fue una sorpresa. Presentaban La Fiesta del Chivo, en la adaptación teatral del colombiano Jorge Alí Triana en el teatro Repertorio español y, sin previo aviso, se presentó Vargas LLosa junto al director colombiano. En sus palabras, cuando refirió que en la época de Trujillo en República Dominicana habían madres que entregaban a su hijas como una ofrenda para que las hagan mujeres, descubrí que habían realidades que resultan difíciles, pero no imposible como lo demuestra la novela, de llevar a las ficciones. Pero nada de eso me anunciaba la maldición.

La tercera vez que lo ví fue en America´s Society, en Manhattan también, donde recibía una proclama de la institución. Yo cubría el evento para un periódico local. Texto y foto fue la comisión que recibí. Al salir Vargas LLosa en compañía de su esposa Patricia y el entonces representante de España ante las Naciones Unidas y su esposa, se abrió la puerta y una fuerte ráfaga de viento misterioso agitó las cabellera, las gabardinas, los trajes y abrigos de todos ellos. Disparé el obturador y ...click perennicé una imágen con una aura de ciudad gótica. No quise ver en ello ningún designio fatal.

La cuarta vez que lo ví me firmó su novela ¨El Paraiso en la otra esquina¨en la que relata la vida extraordinaria de la feminista Flora Tristán y el aprendizaje artístico y la vida de un ex-corredor de bolsa ganado para el arte: Paul Gauguin, conocido como ¨El peruano salvaje¨, sobrino de Flora.
Lo que pasó es que el libro, que tenía la firma de MVLL y muchas anotaciones que hacían un mapa de las emociones, sorpresas y citas o diálogos que me habían impresionado y que solía releer, lo presté a una amiga y, cuando la amistad amenguó resulta que el libro no me fue devuelto.

Desde ese libro me comenzé a dar cuenta que una maldición -sólo a mí me tocó por lo visto- pesaba sobre los libros de MVLL que llegaban a mis manos.

Eso lo comprobé ya, cuando compré la novela del amor masoquista que es ¨Travesuras de una niña mala¨ que, como ustedes saben, trata del amor imposible de Ricardo con una limeña avispada que se involucra con personajes de mucho mundo y dinero que la hacen vivir, sufrir también, la vida opulenta (y falsa) que ella creía que se merecía, mientras su amor peruano sufre por ella y le sirve de refugio entre aventura y aventura. El New York Times comparó ésta novela con Madame Bovary, de Gustave Flaubert. Llevado por mi entusiasmo presté el libro a una amiga que vivia una experiencia de amor masoquista, no del que pegan, sino del que ama a pesar de los desprecios, desplantes y cuernos varios, para ver si así se redimía. Ella sencillamente no me lo devolvió y perdí el libro y su amistad. Nunca más me respondió el teléfono

Debo decir que ese dicho que sostiene que ¨prestar un libro es una necedad pero mas necio es el que lo devuelve que el que lo presta¨ no venía al caso porque todos los libros que había prestado siempre me habían sido devueltos.

Rememorando el caso, lo mismo me pasó con la Fiesta del Chivo, que lo presté y me lo devolvieron por correo, más nunca llegó a mis manos. Que consté -y lo constaté- que me lo enviaron por correo certificado y para mayor certeza me enseñaron la constancia del envío.

No he contado que otro libro de MVLL que traje de Perú fue¨La Guerra del Fin del Mundo¨, acerca de la rebelión de los Canudos cuyo líder es célebre porque propone abolir la Ley de la Gravedad por decreto en el Brasil, y junto con él vino una edición faccimilar de las obras completas de César Vallejo, éste libro, obviamente más caro y con empaste de lujo, lo presté y si me lo devolvieron.

Una amiga me pidó prestado ¨La Guerra...¨ y al cabo del tiempo me juraba y rejuraba que me lo había entregado con un amigo que dijo que iba de parte mía, me dió el nombre incluso (pero el ya había muerto en el Perú) hora y fecha. Me ofreció pagarlo -como caballero no acepté- pero estaba segurísima que el difunto se había aparecido a pedirle el libro.

Recuerdo también que me enviaron del Perú, en edición pirata, el libro de MVLL sobre Victor Hugo: La Tentación de lo Imposible. Un viernes del año 2005, año en que se publicó, tomé un bus de Nueva York para Paterson, en la bolsa cargaba ese libro más ¨Memorias de mis Putas Tristes¨ de Gabriel García Márquez. Me puse a leer el primero para aprovechar los 35 ó 40 minutos del viaje y una viejecita inocente, creo que su hija era lectora de MVLL, me lo pidió prestado solamente para anotar el nombre. En eso el vehículo -era un bus hispano no del NJ Transit por eso se toman ciertas libertades- nos dice que tenemos que pasar a otro bus porque tenía insuficientes pasajeros y no le salía a cuenta viajar así . ¿ Y que creen? la viejecita se quedó dentro seguramente para retornar adonde partió. Cuando reaccioné ya era tarde, se había ido.. con mi libro.

No les cuento porqué la novela ¨Conversación en la Catedral¨ la tuve que comprar por segunda vez. Pero de ahora en adelante he jurado no prestar jamás ningún libro de Mario Vargas LLosa a nadie, salvo claro que mis hijas me lo pidan.

Tuesday, November 11, 2008

Las Claves de Obama

No se preocupe si Wall Street no respondió inmediatamente con el mismo entusiasmo que el común de los norteamericanos y el mundo entero recibió el triunfo de Barack Obama, el primer presidente afroamericano de la historia de los Estados Unidos de Norteamérica. Ya se darán cuenta de que algo cambió.

No los culpo. Ni las más desaforada ficción pudo, en el pasado, imaginarse que un afroamericano podría ser electo presidente de los Estados Unidos. Prueba de ello es que el presidente negro de la novela The Man de Irving Wallace, del que se hizo una película, en 1972, con James Earl Jones, resultó en el salón oval por, digamos, descarte luego de que el vicepresidente no pudo asumir y le tocó el puesto al vocero del Senado, un senador de color.

Años más tarde, en 1998, Morgan Freeman interpreta por primera vez a un presidente negro (Tom Beck) que gana su puesto en las urnas. A él le toca en suerte enfrentarse a un cometa gigante, en el thriller ¨Deep Impact". Con lo que se comprueba que la ficción siempre va por delante de la realidad.

Ahora ha llegado ese tiempo.

Pero Obama tiene los pies bien puestos en la tierra. Tiene una personalidad sin complejos del tipo ¨soy un afroamericano al que la sociedad no le ha dado oportunidades¨ porque ha sabido tomar las oportunidades y llegar a una de las mejores universidades. ¿acaso no recuerdan que dijo que no quería ser un símbolo (de las reinvindicaciones de la raza negra) sino Presidente de los Estados Unidos?

Y es decidido. Al nombrar como jefe de gabinete a un ¨duro¨como Rahm Emanuel demuestra que no será tibio. De ese modo saca de su aura la sombra de un gobierno a lo Jimmy Carter.

También que tiene reflejos rápidos y no la indecisión de Bill Clinton, cuyos secretarios (ministros) no tuvieron tiempo para conocer sus carteras por haber sido nombrados a última hora.

Tampoco va a ser un gobierno ¨racial¨ ni ¨Izquierdista¨. Latinos como Fernando Peña, Antonio R. Villaraigosa, Bill Richardson; blancos y billonarios como Jon Corzine, Warren Buffet, tecnócratas como Paul Vocker, ninguno de ellos sospechoso de extremismos, están asesorando o esperando su llamado.

Todos quieren, queremos, ser parte de esta historia. Quizá la bella Beyonce, que canceló un concierto en el Japón para quedarse aquí a vivir la euforia del triunfo, es la que mejor resume éste momento cuando dijo ¨que Obama me pida lo que quiera. Si me pide que sea voluntaria o que cante en la inauguración de su mandato lo haré inmediatamente ¨

Y la economía va a tener un nuevo rumbo. Si es cierto que los demócratas favorecen la economía basada en la tecnología y los repúblicanos a la industria en base al petroleo y el acero, la presencia cercana a Barack Obama de Erc E Schimdt, Director ejecutivo de Google, y Sonal Sahah también de Google. confirma ello.

Tal vez Obama planea llevar nuevamente a EEUU a ocupar el primer lugar en el mundo tecnológico. No perdamos de vista esto: la demanda agregada se compone cada vez más de pequeños objetos de consumo. Producir un ipod es más rentable que una pesada Chevrolet.

Como para que no quepa duda de ésto el equipo de Obama ha lanzado al mundo cibernético la web www.change.gov.

¿Y los latinos qué?
Hemos salido a las urnas en un número nunca antes visto en la historia, lo mismo que los jóvenes y los afroamericanos. Pero, allí no queda todo.

Estos tres sectores son una reserva y un potencial de energía y talento que, esperan ser incorporados plenamente a la sociedad americana. Ellos pueden ser un factor movilizador de la economía, la sociedad y el entusiasmo en esa tarea de llevar más lejos a los Estados Unidos.

¿Cómo hacerlo?. Esa es una pregunta que se debe estar haciendo el Presidente Barack Obama.

Sunday, November 02, 2008

Un Presidente Global

Por: Gery Vereau

El tema de la inmigracion, caro a nuestra comunidad, perdió impulso conforme la campaña presidencial actual avanzó. El mensaje implícito es éste: primero hay que arreglar la economía y después nos ocupamos de la inmigración.

La verdad es que, al menos por ahora, las arterias que amenazan paralizar el corazón de la actual sociedad no dependen del afán de ganancia o provecho económico sino de la confianza. Hablando en cristiano es un asunto sicológico antes que un asunto material. Y de ello dependen nuestros puestos de trabajo de hoy y de mañana.

De ello hablaron recién en el Centro de Graduados de la Universidad de Nueva York, Hernando de Soto (El Misterio del Capital) cuando habló de las reglas de la ¨bursatilización¨ donde nadie sabe donde estan los activos de la bolsa de valores porque no hay registros ni reglas de traslado por lo que no se sabe cuanta propiedad impagable tiene cada banco y como consecuencia cada uno desconfia del otro; y el premio Nóbel de Economía Joseph Stiglitz, cuando habló de que la desregulación del mercado financiero, léase descontrol de cómo se compra y se vende acciones de las empresas, es el meollo de la crisis actual.

Todo ello va al mismo hoyo: hay crisis de confianza. La prueba es que los inversionistas no respaldaron el plan de rescate financiero de la administración actual y la bolsa entro en un carrousel irregular de caídas profundas y picos leves, del cúal hasta hoy no se puede salir.

Es por ello que el próximo presidente de los Estados Unidos, el principal país consumidor del mundo, el emisor de la moneda de referencia en los mercados mundiales, el monitoreador de las relaciones internacionales, el primer productor de entretenimiento, el número uno en productividad, debe ser alguien capaz de capitanear el capitalismo del entusiasmo.

Debe ser quien del último rincón de la China al esquivo recodo campesino del Brasil, de la selva más urbana del Africa a las playas de Oceanía, del elegante bistro parisino al último suburbio neoyorquino encarne un propósito impulsador. Debe ser un presidente para una era global. Debe ser un Flautista de Hamelin a la inversa, debe encantar a las gentes para llevarlas a un nuevo horizonte de progreso.

Hacia lo que los hombres, a falta de una palabra más luminosa, hemos venido en llamar esperanza. Quien encarne eso ganará la presidencia de los Estados Unidos y más vale que sea en buena lid.

Y,antes de terminar, hay algo que no quiero dejar para la próxima columna.

Cualquiera sea el resultado, estas habran sido unas elecciones excepcionales porque se han presentado todas las opciones históricas y sociales que conviven en el maistream.

Se presentó un latino cómo Bill Richardson, gobernador de Nuevo México y ex-Secretario de Energía; una mujer, la senadora por Nueva York Hillary Clinton; una persona de color como el senador Barack Obama, todos ellos junto a un veterano de guerra, nacido fuera de las fronteras de EEUU, en la zona del Canal de Panamá, el senador Jon McCain.


Es cómo si la sociedad americana haya decidido hechar al ruedo sus mejores cartas - porque todos ellos los nombrados son figuras excepcionales- para luego someter a prueba su inteligencia. habilidad, fuerza y fortaleza en el fuego de la campaña electoral, como la espada que prueba su nobleza y firmeza en el yunque.

De manera que podemos decir que somos testigos de un momento excepcional, de tránsito, en la vida de los Estados Unidos y del Mundo porque después de éstas elecciones nada será como antes.

Sunday, October 19, 2008

Elecciones USA: El Efecto Bradley no funciona siempre

Deberíamos decir como Joe Wurzelbacher, el fontanero americano convertido en estrella mediática en razón de ser el personaje principal del penultimo debate presidencial Obama-MacCain y descubierto republicano posteriormente, que por quién se vota importa solamente al elector y al botón que oprime en la cabina del voto.
Llamé al editor de un periódico hispano de New Jersey y me dijo “en mi opinión personal, ni Obama ni McCain, merecen ganar, porque no ofrecen nada novedoso”.
Pero yo creo que debemos elegir a alguien. De lo contrario esa actitud se convierte en una escurridiza manera de olvidarse que si no sabemos elegir o si elegimos mal tendremos más o menos impuestos, más o menos créditos para empresas de minorías, más o menos clases de ingles para inmigrantes, más o menos cobertura de salud, en suma más o menos oportunidades de progresar.
Claro el amigo Joe es inteligente y cauto, como mi amigo editor, pues ambos hablan a título personal. Ambos, sin duda, no quieren lo que se llama meter las manos al fuego. !No quieren quemarsel
Yo, entonces, para ponerme a tono, tampoco diré por quién voy a votar o por quien votaría, eso me deja en libertad para hablar de algo que rebasa toda razón. Me refiero a lo que un amigo, publicista prominente de una cadena de periódicos hispana, me decía el viernes pasado: que Obama no ganaba debido al llamado Efecto Bradley.
Sucede que bajo ésta casi teoría, los votantes en los Estados Unidos de Norteamérica le podrían mentir a los encuestadores. En el momento que una llamada telefónica de una encuestadora le pregunta al elector registrado por quién va a votar la respuesta que recibe, por ejemplo, es !votaré por Obama!, pero, pero, el elector no puede ser sincero porque no quiere ser considerado un o una racista y decirle, por ejemplo que es demócrata pero que no quiere votar por Obama porque tiene el color que nunca pasa de moda entre las damas neoyorquinas: negro.
El tema fue tratado en los últimos días de setiembre en la Columna On Language, del columnista del New York Times, William Safire, uno de mis columnistas preferidos, y ha corrido mucho mundo desde esa fecha.
Todo se origina en 1982 en California cuando el alcalde Tom Bradley, el primer alcalde negro de Los Angeles, decide postular a gobernador y las encuestas lo daban por seguro ganador frente al republicano George Deukmejian. Finalmente y contra toda encuesta Bradley Pierde por un márgen de 1,2 puntos. La historia parece repetirse con el alcalde David Dinkins, negro también, que gana las elecciones de la alcaldía de Nueva York, en 1982, con un dígito de ventaja cuando en realidad las encuestas le daban dos dígitos.
Ahora bien, se está dando al término “efecto”, el Efecto Bradley en éste caso, la categoría de ley o de axioma o de regla, sabiendo que esas cosas solo dán en las matemáticas o en la física y en la química pero no en los asuntos de las sociedades personas o de las comunidades.
Si esto fuera cierto Anthony Williams en Washington cómo David Dinkins en Nueva York no hubieran sido alcaldes y tampoco hubieran accedido a cargos públicos los tres negros que han sido electos senadores: Edward W. Brooke (R-Massachusetts), 1967-1979; Carol Moseley-Braun (D-Illinois), 1993-1999 y Barack Obama (D-Illinois), 2005-
Y Douglas Wilder fue electo Gobernador de Virginia in 1989, siete años después de que Tom Bradley perdiera en California. También Massachusetts, cerca, en el año 2006, eligió como su gobernador a Deval Patrick.
O sea que por dos o tres casos en los que el efecto Bradley funcionó hay siete casos en los que el Efecto Bradley no dio en el clavo.
Pareciera que, en éste momento, el Efecto Bradley no es más que la justificación seudocientífica de un rumor sembrado o regado en las calles que un negro no puede ser Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica porque….
Nada hay mas anacrónico que el racismo, todas las teorías subre la superioridad racial han muerto y quienes, cómo Hitler, la pusieron en práctica solamente trajeron dolor y muerte al mundo. Eso sería permitir que entren por las ventanas de nuestras casas vientos medievales y oscurantistas.
Si gana McCain que su triunfo no se vea ensombrecido. No sería legítimo su triunfo si lo obtuviera caminando sobre las brazas del racismo. Si gana Obama que sea por sus credenciales como gobernante y no porque es fruto de una campaña antiracista.
Importa mucho que nada opaque el triunfo de cualquiera de ellos para que les permita salir a dar la cara al mundo a anunciarle que Estados Unidos inicia una nueva era.
Dicho esto, vote porquien ofrezca hacer de los Estados Unidos un mejor lugar para vivir no por racismo o antiracismo.

Friday, October 03, 2008

El Dominó de Bloomberg

Si Michael Bloomberg logra que se apruebe en el concejo municipal la polémica legislación del fin del término, por el cuál solamente pueden ser electos por dos periodos tanto el alcalde como sus concejales, se caen, momentáneamente, una sobre otra las fichas (aspiraciones) del mundo político de Nueva York.

Uno de los primeros en dar un paso atrás sería el presidente del Condado de el Bronx, el puertorriqueño Adolfo Carrión Jr., que ya había retrocedido al renunciar a postularse para alcalde de Nueva York, prefiriendo la seguridad de la posición de Contralor de la ciudad de Nueva York, cuyo titular pasaría a candidatear a la alcaldía de Nueva York. En el camino también caerían las aspiraciones de Joel Rivera Jr, concejal actual, que apuntaba a la Presidencia del Condado de la salsa.

En cambio descorcharían la champaña buena parte de los concejales que estarían impedidos de postular para un tercer término. Algunos, como el latino Hiram Monserrate, del Distrito 21 de Queens, ya habían apuntado sus cañones al senado estatal.

Bloomberg es audaz, de ello no cabe duda. Se atreve a lo que no pudo ni el propio Rudolph Giuliani, que dejó la alcadía de Nueva Yorkcon con la aureola del 9-11 que lo catapultó a niveles presidenciables al punto que fue precandidato republicano a la presidencia.

Ahora Bloomberg, cuya ubicuidad para estar en todos los temas habidos y por haber de la ciudad es memorable, agarra la garrocha y planea saltarse, figurativamente, las reglas con las que se eligió. Ellas decían sólo puede ser alcalde por dos términos y punto.

Pero, está en la esencia de la ciudad ser una máquina en contínua transformación y movimiento. Los edificios que ayer estuvieron, ahora solamente son fotografías; como lo será dentro de poco, por ejemplo, el estado de los Yankees. Las calles cambian de nombre a menudo. Las estrellas de hoy son los desconocidos de mañana. Los libros raramente se conservan. Las películas y muebles rápidamente son objetos de segunda mano.

Nueva York es una ciudad donde el pasado importa menos que el futuro. En cambio los únicos que hasta ahora han resistido el paso del tiempo son la política y los políticos. Charles Rangel es inamovible en su curul en el Congreso de los Estados Unidos. Si Patrick Moyniham no hubiera dejado su curul senatorial es probable que Hillary Clinton no hubiera sido electa Senadora por Nueva York. El Clan Rivera, en El Bronx, es una tradición sólida en el partido demócrata.

Un cambio en las reglas en el municipio de Nueva York es un paso riesgoso, aunque no lo es más que los ya tradicionales cambios de camiseta política.

El propio Bloomberg, demócrata de antaño hoy es independiente, y el Senador estatal del Bronx, Ruben Diaz, cruzó la línea sin remordimientos. Tampoco se olvide que Fernando Ferrer, endosó subliminalmente a Michael Bloomberg, en la contienda para la alcaldía que perdió el demócrata Mark Green.

Un cambio de reglas resiente el proceso político, en Latinoamérica y en ciertas partes de Europa, un movimiento de dominó de éste tipo hubiera puesto a la gentes en la calles, pero en Nueva York las cosas son lo que són y las que se pueden hacer.

Bloomberg es un alcalde hecho a la medida de una ciudad como Nueva York, no creo que, como él sugiere, su presencia sea vital para manejar los huracanes de Wall Street que azotan la ciudad eso escapa a sus manos, pero esa dedicación a tiempo completo a la ciudad que exhibe; las iniciativas que tiene en temas ambientales; en representar a la ciudad; en reconocer la herencia latina, empezando desde el idoma y, en suma ser un alcalde a la altura de la ciudad moderna por antonomasia, hace de él un alcalde para estos tiempos.

La verdad pura y madura es que aún no hay un personaje que pueda disputarle con ganas de ganar la alcaldía, salvo que Hillary Clinton postulase a la alcaldía de Nueva York o que surja un personaje que rebase a los dos. Y eso también puede ser posible en la impredecible Nueva York.

Friday, September 19, 2008

¿ Burbuja o Fuego Inmigrante?

El alcalde Michael Bloomberg al pronunciarse que la economía de los Estados Unidos necesita de una política de puertas abiertas para que los inmigrantes en el campo de la industria, la ciencia, el arte o la empresa que vengan a trabajar por igual con su su cerebro y su sudor ha realizado un llamado de atención a la teoria en boga por la cuál la responsabilidad del paro de muchas personas es consecuencia de una suerte de - la frase es nuestra- burbuja inmigrante.

Si los trabajos se están perdiendo en la sociedad la culpa es de la avalancha de inmigrantes que hemos recibido en tiempos de bonanza económica y ahora que se ha ralentizado la economía no los necesitamos. Es hora de que vuelvan a casa. Ni mas ni menos, ese es el comentario.

El alcalde Bloomberg ha encarado el tema con realismo. De manera valiente y atrevida. !Ni siquera Obama o McCain se han expresado en esos términos! También lo dijo Bloomberg: el Seguro Social necesita de nuevos aportantes pues la tasa de natalidad (y la jubilación de los baby boomers) ocasionará escasez de recursos. En buen romance no habrá dinero para pagar los cheques de los asegurados en el futuro.

Para empezar, el fenómeno se da por igual en las copas más altas del árbol como en las ramas más bajas.Wall Street es un ejemplo de ello. La falta, en realidad la restricción, de las visas para profesionales está ocasionando que muchos talentos del mundo de las finanzas hayan preferido sentar plaza o emigrado a Londres, hoy una bolsa efervescente. Los sueldos se están volviendo tan atractivos como los de Nueva York.

Hay que tener más que cariño a la ciudad para quedarse pese a todo. Como me lo dijo un hombre de Wall Street, el dominicano Cid Wilson, analista financiero de Kenn Dann & Parners LLC, quien ocupa la jefatura del Departamento de Investigación: ¨pase lo que pase yo no me voy¨

Sobre el tema del futuro de Wall Street ya lo habían anticipado el alcalde Bloomberg y el senador Charles Shumer, quienes presentaron no hace mucho alternativas para hacer más flexible la bolsa; o por lo menos debatir el tema. Quedó como un saludo a la bandera.

No es ninguna burbuja inmigrante la que se vive, son millones de personas que se inventan un trabajo, elevan la productividad (Estados Unidos sigue teniendola tasa de productividad más alta del mundo: producen más y mejor en menor tiempo. Los chinos no han llegado a eso aún), descubren o inventan una necesidad o descubren un nuevo negocio.

El inmigrante quiere recuperar el tiempo perdido que en su país ha desperdiciado, desperdiciando su fuerza, talento y tiempo en resolver el dia a día. Ese fuego inmigrante es el que ha hecho crecer a las naciones ricas, empujando la economía hacia nuevas vertientes.

Ahora bien, ¿Es necesario decir esto a cada momento?



Friday, August 29, 2008

Doris Gibson, mujer de historia

Latinoamerica es tierra de mujeres bravías. Corajudas -de pies bonitos que pisan fuerte- bellas e indomables. Mujeres tiernas y determinadas al mismo tiempo.

Es un paraíso matriarcal, donde todo remite a la madre, desde la tierra hasta la educación, de la iglesia al poder. La tradición las sometió puertas adentro y para defenderse aprendieron a mandar en la sombra, pero aquellas que se atrevieron a poner el pie en la calle -es decir convertirse en ciudadanas- pasaron la mar y morena pero se dieron el gusto. Vivieron en la sal y la miel. Doris Gibson (en la gráfica en un óleo del pintor Sérvulo Gutiérrez) es una de ellas.

Las mujeres latinoamericanas irrumpieron donde menos se les esperó: Sor Juana Inés de la Cruz escribió con talento y erudición mostrando un amor casi carnal por Jesucristo en sus poemas, en una época colonial en que las mujeres no podían aprender a leer y escribir. Eva Perón cruzó las fronteras de su orígen hasta la Casa Rosada. Su figura llegó al culto y veneración. María Félix impuso, sumando belleza y carácter, su porte y temperamento en medio del aparente machismo mexicano.

Flora Tristán, de padre arequipeño y madre francesa, libérrima y levantisca, desafió las convenciones de su época llevando vida de mujer independiente y pensadora -no lo podía haber hecho sin el fuego misitiano corriendo por sus venas. Angela Ramos y Magda Portal, también desde las barricadas de la política, hicieron los mismo en el Perú.

Dentro de esa estipe de mujeres rara avis vive ya Doris Gibson, quien es como diría el fallecido líder aprista Manuel Seoane, polvo en viaje a las estrellas.

Fundó Caretas, revista peruana con 58 años de añejura, en un momento en que las mujeres no hacían ese tipo de cosas, y en ella ha dejado la marca de su existencia. No escribió poemas imperecederos, cuadros inmortales, teorías novedosas, porque vivió como si fuera un personaje de ellos.

Caretas es su criatura, siempre su cara nunca su cruz. En un país cómo el Perú, donde las instituciones son debiles y pusilánimes, que una revista como Caretas, que le gusta nadar a contracorriente, llegue a los 58 años de existencia, pese a las clausuras, deportaciones e intentos de ahogo económico, es casi un llamado de atención contra la apatía,la desidia y el dejar que los problemas que no tienen solución se solucionen solos.

Ello lo logró en base a perseverancia, hija del carácter, que, como sabemos, no es el mejor hábito peruano.

Caretas es una institución fáctica. No es casualidad que el Portal de Botoneros, actual sede de Caretas, se encuentre en la Plaza de Armas de Lima, en el mismo frente del Palacio de Pizarro, al costado derecho la Catedral de Lima y al izquierdo la Municipalidad de Lima. Los edificios monumentales suelen ser cara visible del poder que ejercen.

Y el carácter de Doris Gibson, cuya aura o magnetismo planea por la sala de redacción como dijo su actual director, Marco Zileri, es la columna de concreto que sostiene el edificio.

Es curioso que la relación del indoblegable Enrique Zileri con su madre haya sido tan franca y abierta como no se da en las familias peruanas. Recuerdo que en una entrevista, Don Enrique Zileri, decía palabras mas palabras menos, que ella no era su madrecita o su mamacita era Doris y Punto. Algo de eso sé, porque es el mismo trato que tengo con mi madre.

Trabajé más de 10 años como corresponsal de Caretas, en Chimbote y aunque nunca la ví en persona sentí de cerca esa aura mística sin la cuál no habría ese buen periodismo de estirpe liberal, de cuchillo y machete desbrozando el cañaveral de la política, que combina la elegancia y el buen gusto para los temas que lo merecen.

Si mal no recuerdo yo debo haber sido uno de los últimos que recibió un cheque firmado por Doris Gibson. El cheque con la firma de la mítica Doris Gibson estaba destinado a un cuadro para guardar un souvenir de su inmortalidad. Al paso de los dias, con mucho pesar, el cheque se destinó a comprarle un par de zapatos a mi hija. Creo que doña Doris lo hubiera aprobado.

Doris es una de aquellas mujeres excepcionales de las que uno dice: ¿Cómo puede ser posible que ella....?

Sunday, August 10, 2008

Sida: hay que romper el cordón

Bajamos del tren 6, en El Bronx, el condado con la tasa más alta de Sida en Nueva York, y nos dirigimos al segundo piso del 953 Southern Boulevard; aquí arriba un grupo de personas, hombres y mujeres, latinos seropositivos del programa Luces (Latinos Unidos Contra el SIda) están planeando la estrategia diaria a seguir para ayudar a que nadie más contraiga Sida.

No es para menos 250,000 residentes del El Bronx son potencialmente portadores del Sida, según Luis Ricardo Rodríguez director de Luces (de la agencia Bronx AIDs Services). La misión de sus 12 educadores comunitarios es ir a bares, restaurantes, billares, lavanderías y salones de belleza para repartir condones gratis de la ciudad de Nueva York e información de cómo tener sexo seguro.

La comunidad hispana es afectada de manera desproporcinada por el Sida, en la nación y representa, al censo del 2005, el 14.46 % de la población pero los casos diagnosticados en los Estados Unidos representaban el 18% del total, una cifra demasiado alta, según el Morbity and Mortality Weekly Report del 12 de octubre del 2007, del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de (CDC, por sus siglas en inglés)

En Nueva York, considerado cómo el paraiso para la gays latinoamericanos - son los primeros infectados- donde pueden vivir plenamente su sexualidad lejos del estigma moral de sus países, las cifras son aún peores, representan el 22% de los casos diagnosticados. Uno de cada cuatro neoyorquinos con sida es latino, según el último reporte, de octubre del 2006, del Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York.

No se sabe más porque las cifras andan retrasadas dos años, pero en Latino Community AIDs dicen que, recién el 3 de agosto (esta edición se cerró el miércoles 30 de julio) el CDC revelará cifras más actualizadas. Dicen que por primera vez se incluirá en la cuenta a Puerto Rico (pero no a California, donde vive una gran comunidad latina)

Pero ¿porqué el mayor número de personas seropositivas son inmigrantes latinos de primera generación?
Para Luis Rodríguez, de Luces, la causa fundamental reside en que los latinos a diferencia de los anglosajones hablamos muy poco de sexo en el hogar.
¨En parte yo creo que tiene que ver mucho con nuestra cultura, que es conservadora, católica, donde tenemos mucho miedo de discutir abiertamente nuestra sexualidad y por lo tanto hacemos las cosas en privado, a escondidas. Eso lleva a que las personas que estén prácticando de manera incorrecta su sexualidad terminen en conductas de riesgo¨, dijo Rodríguez.

Si nuestra tradición católica tuviera parte de culpa, el padre Juan Flynn, de la Iglesia “St. Martin of Tours”, ubicada en Grote Street, en El Bronx, no parece estar enterado.

Flynn, dice en español, que en la Arquidiócesis de Nueva York, si se habla de esto. ¨Nosotros tenemos, en todas las parroquías de Nueva York un programa llamado Pricana en el que preparamos a las parejas que se van a casar, les hablamos del HIV, de las emfermedades de trasmisión sexual, de cómo tener una sexualidad sana. Nosotros hacemos lo que podemos,¨

De cualquier modo la comunidad latina tiene que que romper con el cordón que la ata a viejos tabués como el que dice que el sexo es menos placentero con condón, o que no se puede hablar de sexo con las hijas e hijos, y en suma aprender a llevar el condón consigo como si del llavero de la casa se trate.

Pero, pese a todos los esfuerzos, y las ayudas que existen para pagar medicinas, alimentos o la renta de personas seroposiitivas, la batalla contra el Sida se está perdiendo. Según Guillermo Chacón, Vicepresidente de Latino Commision on AIDs, desde 1989 cada año aumenta en número los hispanos con Sida.

¨El problema básico es que no hay educación en nuestra comunidad y no estamos llegando a los medios de comunicación. Necesitamos un esfuerzo conjunto, desde el nivel federal hasta el local para prevenir que nuestra comunidad, y todas las comunidades. se sigan infectando,¨ dijo Chacón.

Además sostiene que en al actual administración hay una polítitica de ¨candil en la calle y obscuridad en la casa¨ porque se piensa donar -en un gesto que dice aplaudir- 48 billones para la lucha mundial contra el sida, a través del programa Petfar, pero sólo el 4% de esa cantidad se destina para similares fines dentro de los Estados Unidos.

Antes de empezar a escribir ese artículo saqué de mi maletin un grupo de condones que me regalaron en Luces y se los entregué a una amiga. Le dije: Si tu pareja no lleva condones llevalos tú. ¿No los estarán regalando porque están pasados?, me preguntó. No, le respondo, tampoco creo que tengan huecos.

En los testimonios que siguen se demuestra que no hay lugar para tomarlo a broma. Se juega con la vida.

Julia (Dominicana)
Tengo en Estados Unidos desde enero de 1990.Yo llegué en ¨Yola¨, a Puerto Rico de allí vine para aquí. me di cuenta que tenía algo porque me sentía muy mal, decaída. me diagnosticaron cómo seropositivo en 1988, en Santo Domingo. Yo me dije tengo seis niños y no puedo morir. MI esposo sabe que soy seropisitivo y quiero decirles esto a las mujeres latinas: negoceen con sus esposos el uso del condón, porque el hombre, no sé bien porqué es más promiscuo y no quiere dejar pasar ninguna oportunidad. Algunos hombres me contaron que tienen relaciones con condón la primera semana pero después de la primera semana ya no lo usan. Mireme a mí, yo parezco saludable pero tengo sida. ¿usted cree que en una o dos semanas se puede conocer a una persona?

Lazaro Toro (La Habana, Cuba)
Vivo hace tres años en Nueva York, viví 20 en Miami. En el año 2000, en La Florida, me enteré que era seropositivo y fue algo too much. Comencé a adelgazar a sufrir y, encima de ello, me enteré que la pareja con la que vivía era seropopsitivo. Vivi momentos de mucha depresión.Mucha discriminación por parte de mi familia. Fueron momentos muy duros. desafortunadamente, como producto de ello, caí en el alcohol, la cocaína. Sentí un deseo de venganza no contra el mundo pero si conmigo mismo. Fueron años terribles gracias a que salí de Miami para Nueva York mi vida dió, guau, un cambio espectacular.Gracias a los beneficios de los programas de Nueva York pude volver a ser casi la misma persona que era antes. Recomiendo que no usen drogas o alcohol en exceso porque nose piensa lo que se hace y, si estas consciente de que has estado con un seropositivo tienes una opción de 72 horas para ir al hospital y hacerse un chequeo médico.

Raúl Aparicio (México)
En 1997 descubrí, en Nueva York, que era seropositivo. Yo ya llevaba viviendo seis años en éste país. Lo contraje sexualmente, no uso drogas ni me hice tranfusión de sangre. No me protegí. No tenía una pareja estable. Yo no lo oculté inmediatamente comuniqué a mis amigos y familiares. Alguna gente se alejó de mí. Al respecto yo no pude hacer nada. Yo soy una persona luchadora me levanto rápido. Si me quebré, luego de cuatro o cinco días del diagnóstico, lloré una media hora, pero luego me levante y me dije !adelante! No tengo pareja, me siento bien.No tengo problema en que la gente sepa que son gay y seropositivo. Ser VIH positivo no es ningún pecado, no es ningún castigo.

Juan Lozano (México)
Temgo 36 años. Vine en 1989 a EEUU. Yo participé en la marathon de Nueva York, en el 1992, quedé en el puesto 3,0255 de un total de 60,000 corredores. Cuando me detectaron el HIV mi condición física impidió que el cáncer al cerebro que me atacó -posteriormente me operaron- me derrumbara completamente. Estuve casi dos años en un hospital. Tomo caletra en la mañana y en la noche para el Sida.

Monday, June 02, 2008

Entrevista: Una "Chiquita" para Adultos




Antonio Orlando Rodríguez apaga mi grabadora y salimos a la avenida Lexington, en Manhattan, a tomar las fotografías. Ganador del premio Alfagura de Novela 2008, escogida entre otras quinientas once, la novela ¨Chiquita¨ es una ficción sobre la vida y amores de una artista de variedades de apenas 71 centímetros de estatura, que trabajó en Nueva York a finales de los 1800. Antonio camina silencioso entre el gentío que sale del trabajo y me responde: yo no me iba a presentar al concurso fue mi agente (Thomas Colchie) quien me alentó a escribir ésta novela y el que me animó a presentarla. A continuación, la entrevista.

-¿La desmesura de la vida de Chiquita no le ocasionó el problema de hacer creible la vida de ella?
-Yo pienso que el personaje es excepcional, tiene mucho de insólito, en lo físico y también por su temperamento, por su lugar en el mundo, por su profesión. Pero no pretendo hacer una biografía real, empezando porque es un personaje del que no se sabe mucho. Yo reuní la mayor parte de información posible, pero no me interesaba hacer un libro de historia ni una biografía tradicional sino solamente usar elementos de la vida de ellas y luego transformarlas a mi gusto, a mis necesidades como novelista. Por eso es que hay una parte de ficción, mucho de verdad pero también hay mucho de imaginación. Episodios de su vida que yo conocía, aunque estaban documentados, que a mi no me sirvieron yo los cambie. Es decir, no estaba comprometido con la historia porque yo no estaba haciendo una novela histórica, yo estaba haciendo una novela inspirada en un personaje real pero que lo retoma y lo recrea libremente, por eso me puedo dar el lujo de usar toda la fantasía, crear episodios absurdos inverosímiles, tratando de mezclar fantasía y realidad todo el tiempo.
-El famoso capítulo cuarto, el capítulo perdido, ¿realmente existió?
-¿Te parece que existió?
- ¿A mi?, sí.
-Bueno, yo siempre pienso que si uno está leyendo una novela y le parece que algo es verdad, entonces es verdad en la novela, en el mundo de la literatura. Cuando uno como lector entra en la fantasía de que algo puede ser cierto, entonces quiere decir que la literatura funciona y que se ha logrado una verdad literaria. Eso me halaga mucho.
A usted, como un ¨mentiroso profesional¨, como lo son todos los novelistas, le pregunto: si su personaje Segismundo, el pianista de la novela, en algún momento, jura decir la verdad por Chopin, ¿Usted por quien juraría?
- Yo tendría muchos santos por los que podría jurar. Por algunos escritores cubanos que son mis santos patronos: Virgilio Piñera. Eliseo Diego, Lezama Lima, Alejo Carpentier, por cualquiera de ellos podría jurar. Pero Virgilio Piñera es el escritor cubano por el que yo siento más pasión y al que me siento más cercano por su manejo del humor. El tenía una ironía muy corrosiva en la que mezclaba muy bien la fantasía y la realidad. Es uno de mis autores preferidos.

¿Cómo es que logra que encaje la técnica de la Muñeca Rusa o la Caja China, en su novela?
No sé, pero a mí me encanta acercarme a un modelo como el que te propone, por ejemplo, un libro como el de las Mil y Una Noches. Donde en una historia principal se van insertando pequeños episodios, cuadros, cuentos que se van acumulando y que de alguna manera se entrelazan como piezas de un rompecabezas ¿no?. De alguna forma la novela trata de recrear ese espíritu de los libros como las Mil y una Noches donde hay una suma de cuentos y a veces cuentos dentro del cuento.
Me parece como lector, que en su novela, el personaje de Palmira, la Sherezade cubana, debió de tener más protagonismo.
-Eso es lo que sucede con este tipo de novelas de episodios, a veces un personaje se queda. A mí, como autor, me pasa. Me encuentro un personaje episódico que me resulta fascinante y me hubiera gustado seguir desarrollando, pero no te puedes enamorar de ese personaje porque ese personaje no es el que lleva el hilo central de la trama. Eso me pasó con el personaje de la periodista Melly Blair, la primera reportera mujer, que es un personaje que existió realmente -leí mucho sobre su vida- pero tuve que cortarle páginas a esa parte del libro porque se convertía en un personaje que empezaba a hacer la competencia a la trama central y, cuando haces un libro con múltiples historias, tienes que tener mucho cuidado porque corres el peligro de que unas de esas historias se extienda demasiado y entorpezca la trama principal. Tienes que buscar un delicado equilibrio. Ese tipo de personajes que tu mencionas aparecen y desaparecen, son como una estrella fugaz. A mi me pasa, hubiera querido seguir desarrollando un personaje, pero no puedo por un problema técnico del equilibrio de la novela.
¿La novela cuajó al primer intento?
-No, fue un trabajo muy cuidadoso, de pulimiento del texto. Yo soy muy cuidadoso y a veces un capítulo me puede tomar mucho tiempo hasta que yo crea que es lo que debe ser. Igual el libro tuvo muchas versiones y capítulos que tuvieron que ser cortados, Para llegar a éste resultado hubieron muchas horas de trabajo, hubieron muchos días y meses de trabajo por que no me doy por satisfecho fácilmente.
Casi todos los artistas ese muestran disconformes con el resultado de su trabajo, usted, cuando puso el punto final a Chiquita, ¿se sintió conforme?
-Hay un poeta cubano que en uno de sus poemas dice: estas no son las palabras/ no es esto lo que yo quiero. Yo creo que el artista, lo mismo el pintor, el músico, el director de cine, cuando tiene en sus manos una idea que tiene que plasmar con sus medios muchas veces queda por debajo de lo que tú habías imaginado y te queda esa insatisfacción. En éste caso, afortunadamente, el libro se parece bastante a lo que yo había pensado. Aunque quizá en mi mente era algo mejor, pero bueno, eso es algo eterno que nos va a suceder siempre, creo que los medios expresivos con los que contamos, están por debajo de nuestra fantasía y de la representación mental que nos hacemos del libro o del cuadro o de la composición musical antes de hacerla, digamos que a veces nos acercamos más y a veces nos acercamos menos.
¿Porque esa dedicación a la provincia cubana de Matanzas?
-Pues, si supieras, yo no conozco mucho Matanzas lo que pasó es que el personaje, por haber nacido en Matanzas me obligó a situar la historia en Matanzas. Venía en el paquete, si escogías a Chiquita tenías que escoger a Matanzas también.
¿Usted sentía, en algún momento, que el personaje se salía de su control?
-Totalmente, y constantemente. Al principio me fue muy difícil dar con el personaje, encontrar su voz y una vez que, digamos, lo materializas, comienza a hablar y pensar por si mismo. El personaje Chiquita, sobre todo, se escapaba constantemente, al igual que el personaje de Rustica. Yo estaba escribiendo y, a veces, Chiquita o Rustica o cualquier otro personaje, decían algo y yo decía ¡pero de donde salió eso!. Y es que el personaje ya tiene vida propia, ya dice, actúa y piensa por si solo y cuando tu logras eso es que empiezas a sentir que el personaje tiene vida propia. Eso es muy reconfortante porque quiere decir que ese personaje está vivo. Es decir ya dejó de ser un personaje frío sobre el papel y ya tiene sangre, ya tiene voluntad , eso es lo que te garantiza que el personaje va a funcionar.
Kenzaburo Oe decía que el sufría cuando escribía ¿Usted goza o sufre?
-Yo sufro mucho cuando escribo, si. Yo no soy de las personas a las que les gusta escribir. Si me dan a escoger entre estar en la playa leyendo un libro y con un trago en la mano yo prefiero eso a escribir. Es un ejercicio, digamos, que a veces es doloroso y que a veces implica mucho tanteo, búsqueda, y cuando ves el resultado pues te sientes satisfecho pero yo no disfruto particularmente. Cuando el libro está escrito lo disfruto, pero ese proceso es a veces muy árido ¿no?
¿Usted siente que se ha liberado de algo al escribir Chiquita?
Pues si, me libere de ese mundo y esos personajes que están rondándolo a uno todo el tiempo, que te están exigiendo. Un personaje como Chiquita es muy demandante; exige un compromiso con el personaje a full time. Entonces cuando el libro está terminado sientes que ese mundo tiene vida propia y de alguna forma sientes que ya estás descansando que el libro ya terminó, que se hace independiente, que tiene su propia vida y entabla su relación con el lector. En ese momento ya se convierte en algo que no te pertenece, que pertenece al lector
-En algún momento hay una comparación de la vida de las personas como que viven en un zoológico, y eso nos podría remitir a la cuba actual.
-Yo creo que más allá de Cuba, y sí evidentemente, puede ser lo que sucede en Cuba, pero en todas las sociedades las personas a veces viven demasiado pensando en lo que opinan los demás, o guiándose mucho por lo establecido o por lo que conviene para mi trabajo. Son como los barrotes de la jaula, como bien usted dice, son los barrotes que nos imponen las sociedades o los regímenes totalitarios; pero también en las sociedades democráticas nosotros nos ponemos barrotes porque a veces nos censuramos. Digamos que el zoológico es como universal.
Esos barrotes abrió Chiquita...
-Por lo menos es una mujer bastante arriesgada, que se atreve a romper reglas de su momento histórico, de su sociedad. Para ser una mujer del Siglo XIX tenía, como decimos en Cuba, unas espuelas muy grandes o, como se dicen en otros países, unas agallas muy grandes.
¿Porque escribe usted?
-¡Ah! bueno, es como un karma del que no me puedo librar. A veces digo: me hubiera gustado ser un chef, que se yo, ser titiritero, pero bueno, me siento conminado, impulsado a atender a esos personajes e historias que me rondan y hasta que no los pongo sobre el papel no me siento libre de ellas. Además existe otra cosa: cuando has publicado varios libros hay personas cercanas a ti, lectores muy queridos por ti, que esperan otro libro tuyo. Eso también te obliga a escribir, digamos que te sientes en deuda con esas personas.
¿Su próximo proyecto?
-Había una novela casi a punto de empezar a escribirse pero ahora con lo del premio se paraliza todo porque el premio Alfaguara te obliga a viajar por todo Estados Unidos, España, Latinoamérica, y en medio de esos viajes, que son semanas y semanas no se puede escribir. Pero como ¨Chiquita¨, y como mi novela anterior que se llama ¨Aprendices de Brujo¨, también va a ser una mezcla de realidad y ficción, el trasfondo histórico es muy importante y en ella voy a cambiar, ahora voy a explotar un personaje masculino en lugar de uno femenino. Además tengo un libro infantil próximo a ser publicado:El Hospital de los Piratas.
Hay muchos guiños hacia la literatura infantil en su novela.
-Me gusta mucho la literatura infantil y no la encuentro reñida con la literatura para adultos. Yo creo que la literatura de adultos tiene que aprender mucho de la literatura infantil porque hay que volver a seducir al lector, a atraparlo, a cautivarlo todo eso que uno está obligado a ser con los niños; porque al niño, si no le gusta un libro, lo cierra. El no perdona, el premio o el renombre del autor no les interesa para nada. Yo creo que los autores para adultos han olvidado que el lector tiene que ser seducido y, al menos para mi, eso es lo que me interesa mucho: tratar de atrapar al lector desde el principio y retenerlo. Eso es algo que he tratado de trasladar de la literatura para niños a la literatura para adultos igual que usar la fantasía sin límites, tu sabes, con las misma libertad que si estuvieras escribiendo literatura para niños porque a veces los adultos, a medida que van creciendo, como que van mutilando la capacidad de disfrutar de las fantasías y eso, creo yo, es algo que debería mantenerse fresco siempre: la capacidad de disfrutar del humor, la fantasía, todas esas son cosas que traté de acentuar en la novela. Y eso se ve en algunas historias y en esas mascotas para niños que aparecen en la novela, como el pez o la gallina de los huevos de oro, que yo las inserto en un mundo para adultos.


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